“You probably heard we ain’t in the prisoner-takin’ business; we in the killin’ Nazi business. And cousin, Business is a-boomin”

-Aldo Raine

Después de casi 1 mes de espera, ayer por fin vi Inglorious Basterds, una película en parte rara respecto a su promoción porque regularmente las películas de Tarantino son escasamente promocionas (claro ejemplo con Death Proof o Jackie Brown).

Siempre he dicho que las películas de Tarantino, no son para todos, no son el “clásico blockbuster” como 2012 o la porquería esa de New Moon, son para gente que en verdad disfruta el cine. La secuencia del inicio desde los créditos de fondo escuchando a Ennio Morriconne (dato inútil: compuso el OST de algunos spaghetti western como The Good, the bad and the Ugly), es uno de muchos homenajes que Tarantino hace a Sergio Leone o bien a los “spaghetti westerns”.

El problema principal de la película es que el título nada tiene que ver con la trama; a lo mucho nos damos cuenta de 2 “aventuras” de los bastardo, al principio Tarantino quería que el título fuera “Once upon a time in Nazi occupied France…” y hubiera quedado perfectamente.

En vez de observar las pericias y aventuras de los bastardos sin gloria, tenemos 2 horas de una hermosa judía que escapa luego de ver como asesinan a toda su familia y en Francia tiene la oportunidad de venganza, pero ella nada tiene que ver con los bastardos sin gloria y pareciera como que todo está a su favor.

Desde la secuencia inicial sabes que es un filme de Tarantino, los diálogos, los homenajes a Leone como la tensión que sabía manejar, Tarantino logra una película con momentos tensos. La música de Morricone, y como siempre el fetiche de Tarantino por los pies.´

La trama gira en torno a Shoshanna Dreyfus interpretada por Mélanie Laurent, que para mi fue lo mejor de la película, una hermosa actriz con mucho potencial, dueña de un cine y la manera en que resuelve los dilemas a los que se enfrenta son una delicia para el espectador.

Otro punto importante es la actuación de Christoph Waltz como el Coronel Hans Landa, un hijo de perra que hace muy bien su trabajo de “Jew Hunter” y es la manera en que hace su trabajo que lo hace tener un siniestro encanto y que encontraremos interesante a lo largo del fimle.

Para sus 2.30 horas de duración es una buena película pero no tan al nivel de Pulp Fiction (pobre Tarantino, siempre comparando todos sus filmes con Pulp Fiction), no es tan violenta como la hacen parecer, un titulo que no le hace justicia y una hermosa Shoshanna…